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[Traducido por Jose Luis Grasset, Criadero Purrumao.]
Por la Dra. Ingrid Putcuyps, veterinaria. 2005. ¿Qué es la enfermedad poliquística del riñón - PKD?
El PKD es una enfermedad hereditaria del riñón que implica la presencia de quistes en el riñón ya desde el nacimiento y normalmente en ambos riñones. Dichos quistes son cavidades llenas de líquido dentro del parénquima renal originados a partir de tejido normal del riñón. En los gatitos, estas cavidades normalmente son muy pequeñas, de 1 ó 2 mm. Conforme el animal crece, las cavidades aumentan llegando a alcanzar más de 2 cm. Puede llegar a haber entre 20 y 200 quistes por riñón. Razas portadoras del PKDEl gato persa es el más afectado. Dado que esta raza ha sido y sigue siendo la más utilizada para cruzar con otras razas ("outcrossing"), la enfermedad se ha extendido a estas otras razas. Las razas en que se ha practicado el "outcrossing" con el persa son: el exótico, el selkirk rex, scottish fold, birmano, ragdoll, american shorthair, rex devon y maine coon. En el pasado, los persas también se cruzaron con el bosque de Noruega, sphynx, oriental, cornish rex, abisinio, somalí, manx y burmés, y por eso estas razas también padecen el PKD. Síntomas del PKD
Que un gato enferme o no de PKD depende de la cantidad y tamaño de quistes en ambos riñones. Un gato mostrará síntomas de fallo en sus riñones (insuficiencia renal) cuando los quistes ocupen demasiado lugar en el riñón, quitando espacio al tejido normal. Al quedar demasiado poco tejido normal, los riñones no podrán funcionar debidamente y el gato enfermará. Normalmente, los primeros síntomas de la enfermedad se dan entre los 3 y 10 años de edad, pero a veces se dan a edad mucho más temprana. Tratamiento del PKDA día de hoy no existe ningún medio de evitar el desarrollo del PKD o detener el crecimiento de los quistes. Como medida preventiva, la única opción sería eliminar a los animales con PKD de los programas de cría. El tratamiento de la enfermedad sólo debe aplicarse a aquellos gatos que muestren síntomas de fallo renal. Los animales deshidratados o con vómitos deben ser tratados por vía intravenosa intravenoso durante un par de días. Una vez el gato se halla estable, el mejor tratamiento es proporcionarle una dieta especial para el riñón. Estas dietas contienen un menor porcentaje de proteína y fósforo que las dietas normales. En casos avanzados, se puede administrar medicación como los inhibidores de la ECA (vasodilatadores), suplementos de calcio y antibióticos, a discreción del veterinario. Los propietarios con experiencia pueden administrar al animal suero subcutáneo ellos mismos en su casa. Diagnóstico del PKD
Recientemente, investigadores han conseguido aislar el gen responsable del PKD en los gatos en laboratorios de los EE. UU. Existe una prueba muy fiable disponible comercialmente. Puede determinarse fácilmente si un gato padece o no PKD mediante una muestra de saliva o sangre. En este momento, esta prueba sólo es válida para gatos persas y exóticos. Una prueba de ADN como esta no revelará información ninguna sobre la presencia o no de quistes, ni sobre su tamaño. La prueba es especialmente útil para gatos jóvenes ya que pueden padecer quistes tan pequeños que la ecografía no los revelaría, o en el caso de animales cuya ecografía no arroja resultados concluyentes (por ejemplo, en el caso de un animal con un único quiste en un solo riñón).
Se deben realizar análisis de sangre y orina para comprobar si existe insuficiencia renal en el gato. Los cambios solo se aprecian cuando al menos 2/3 del tejido normal está afectado. El análisis de sangre mostrará los niveles de glóbulos rojos (demasiado bajos), urea , creatinina y fósforo. Estas tres últimas sustancias estarán por encima de su nivel normal si el riñón no funciona normalmente. El test de orina mostrará concentraciones demasiado bajas de estas sustancias en riñones que no funcionan correctamente así como si hay o no síntomas de infección en el tracto urinario o pérdida de proteína por los riñones. Herencia del PKD
Un gato tiene 38 cromosomas distribuidos en 19 pares. Cada pareja de cromosomas está formada por uno que proviene del padre y otro de la madre. Estos cromosomas contienen genes. Un gen es responsable de una determinada característica como el color del pelo o un riñón debidamente desarrollado, y a su vez ese gen tiene un duplicado. En algún momento dado, puede haber un problema con ese gen que cause una anormalidad en el cuerpo (por ejemplo, la formación de un quiste en el riñón). Cuando esto ocurre, lo llamamos mutación. Esta mutación puede transmitirse a los descendientes.
¿Qué puedo hacer como criador?
En primer lugar, es esencial poder identificar mediante ecografía los gatos que padecen PKD
(o en el futuro, mediante prueba de ADN). Veterinarios con experiencia pueden ser capaces de detectar quistes en gatitos con sólo entre 8 y 12 semanas de vida. Sin embargo, una prueba a tan temprana edad no garantiza que el gato no padezca PKD aunque los quistes no estén presentes. El animal podría desarrollar la enfermedad más tarde. El diagnóstico definitivo ha de ser realizado cuando el gato tiene un año de edad o más. Tras la prueba, el propietario del gato recibirá un certificado que muestra el nombre y número de pedigrí del gato. En el futuro deberíamos conseguir que los gatos de cría estén identificados mediante un microchip. |
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